La oración es un impulso del corazón, una simple mirada hacia el cielo, un grito de agradecimiento y amor en medio de la prueba o en medio del gozo. En fin, es algo [25vº] grande, sobrenatural que me dilata el alma y me une a Jesús.
Thérèse of Lisieux, French Discalced Carmelite nun, Doctor of the Church (1873–1897)