I've often lost myself,
in order to find the burn that keeps everything awake

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"يقول الأصيل : " ظامئ أنا للظل! " / قال القمر : " ظامئ للنجوم البريق! " / والنبع البلور الصافي يسأل عن شفتين / والريح ... عن الآهات"

The duende....Where is the duende? Through the empty archway a wind of the spirit enters, blowing insistently over the heads of the dead, in search of new landscapes and unknown accents: a wind with the odour of a child's saliva, crushed grass, and medusa's veil, announcing the endless baptism of freshly created things.

But now he sleeps endlessly.
Now the moss and the grass
open with sure fingers
the flower of his skull.
And now his blood comes out singing;
singing along marshes and meadows,
slides on frozen horns,
faltering souls in the mist
stumbling over a thousand hoofs
like a long, dark, sad tongue,
to form a pool of agony
close to the starry Guadalquivir.
Oh, white wall of Spain!
Oh, black bull of sorrow!
Oh, hard blood of Ignacio!
Oh, nightingale of his veins!

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Pero yo ire,
aunque un sol de alacranes me coma la sien.

Siempre estaré del lado de aquellos que no tienen nada y que ni siquiera pueden disfrutar de nada de lo que tienen en paz.

Llena, pues, de palabras mi locura
o déjame vivir en mi serena
noche del alma para siempre oscura.

"¡Libros! ¡Libros! Hace aquí una palabra mágica que equivale a decir: "amor, amor", y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras. Cuando el insigne escritor ruso Fedor Dostoyevsky, padre de la revolución rusa mucho más que Lenin estaba prisionero en la Siberia, alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita; y pedía socorro en carta a su lejana familia, sólo decía: "¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!". Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua
pedía libros, es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del espíritu y del corazón. Porque la agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida.
Ya ha dicho el gran Menéndez Pidal, uno de los sabios más verdaderos de Europa, que el lema de la República debe ser: "Cultura". Cultura porque sólo a través de ella se puede resolver los problemas en que hoy se debate el pueblo lleno de fe, pero falto de luz.

Medio pan e un libro. Locución de Federico García Lorca al pueblo de Fuente de Vaqueros (Granada)"